dimarts, 16 de març de 2010

TEST CASERO DE EVALUACIÓN DE INTOLERANCIA A UN MATERIAL

ORIGEN: http://mi-estrella-de-mar.blogspot.com/2010/03/test-casero-de-evaluacion-de-tolerancia.html

TEST CASERO DE EVALUACIÓN DE TOLERANCIA A UN MATERIAL, para sensibilidad química múltiple (cómo saber si te perjudica algo antes de comprarlo)
Etiquetas: ۞AlivioSíntomas, ۞Síndr.QuímicoMúltiple


El siguiente material es una adaptación realizada por MI ESTRELLA DE MAR del texto en inglés ofrecido por MCS Canadian Sources, una completa web canadiense con información y recursos muy interesantes para afectados de sensibilidad química múltiple y otras enfermedades ambientales.

El Test del Frasco, es una manera simple pero práctica y eficaz de evaluar la tolerabilidad personal a un producto o un material, y puede llevarse a cabo con cualquier cosa que quepa en un frasco de vidrio: materiales de construcción, tejidos, productos hechos con papel, etc.

La idea básica de la prueba es aislar en un frasco de vidrio cerrado -uno a uno-, los materiales que deseemos comprobar, quitar la tapa y medir la posible reacción que se pueda tener a ellos. Con esto, podemos determinar nuestros niveles de tolerancia a lo que testemos, de forma sencilla.

El test es útil para:
Personas con sensibilidad química múltiple.

Afectados de síndrome de fatiga crónica, fibromialgia y electromagnetismo (dada la habitual “sensibilidad olfativa” de este colectivo -no en vano son las cuatro patologías frecuentemente relacionadas en la misma persona-).

Personas sin diagnostico oficial de SQM, pero con “sensibilidad” a ciertos productos o materiales que no sepan “definir”, y por tanto necesiten concretar para evitar su contacto con el fin de no continuar el perjuicio a su salud.

Por ejemplo, afectados por rinitis no-alérgicas espontáneas, dolores de cabeza, irritabilidad, sensación fulminante de falta de fuerzas, tos irritativa, o cualquier otro síntoma (concreto o difuso) al entrar a un lugar, limpiar con un producto o acercarse a otra persona.

Personas que tengan identificados ya algunos elementos como dañinos, pero sospechen que la lista pueda ser más amplia y deseen concretarla.
ANTES DE REALIZAR TU TEST PERSONAL, RECUERDA...

1.-SÉ PRECAVIDO: durante el test, lo normal es que te estés exponiendo de forma directa a los VOCs (compuestos orgánicos volátiles) de los materiales que estés analizando. Recuerda que sólo tú eres responsable de testar y usar los materiales que manejes. Ten cuidado al manipularlos.

2.-CONSULTA A TU MÉDICO sobre el material que vas a testar, para saber qué opina de él y por si pudiera hacerte alguna indicación al respecto.

3.-EL TEST ES ORIENTATIVO: te ayudará a determinar si toleras o no un producto, pero tiene sus límites. Recuerda que testar una pequeña muestra no es lo mismo que vivir con el producto todo el tiempo, especialmente si su presencia va a ser amplia en el lugar donde habites. Por tanto, asegúrate de hacer la prueba poco a poco.

4.-EL RECIPIENTE DEBE SER ADECUADO: es importante que las muestras se coloquen en un recipiente de vidrio libre de olores, que la tapa también sea inodora para que no enmascare o afecte al test de ningún modo, y que esta ajuste completamente al tarro [nota de MI ESTRELLA DE MAR: en caso de que no puedas conseguir un tarro con una tapa completamente aséptica 100%, una posible solución es envolver la que tengas en papel de aluminio, dadas las características de este material como neutralizador de olores].

5.-EL TEST ES EFECTIVO SÓLO BAJO CIERTOS PARÁMETROS:
Comprueba una muestra cada vez.

El lugar donde hacer el test debe ser adecuado: busca uno de "olor neutro", con aire relativamente no contaminado y limpio, y con buena ventilación.

Haz la prueba cuando estés descansado, relajado, y libre de distracciones.

Realiza primero el Test Preliminar, y luego el Test del Frasco, para asegurar la viabilidad del producto.

Cuida de hacer una replica lo más exacta posible de las condiciones en que el material será usado en tu casa. La idea es garantizar que se prueba tal y como se encontrará en tu espacio vital.

Por ejemplo, si quieres testar un material que necesita secarse (caso de la masilla), pon un poco en un trozo de papel de aluminio, déjalo el tiempo recomendado, y una vez seco colócalo en el frasco. Lo mismo si testas una lechada que será sellada: coloca un poco en papel de aluminio, déjala secar, aplícale el sellador, y cuando seque coloca la muestra en el frasco.

Utiliza las respuestas a las que te lleve el test, para juzgar si el material es o no adecuado para incorporarlo a tu hogar.
6.-QUE EL MATERIAL PASE EL TEST NO QUIERE DECIR QUE VAYA A SER VÁLIDO PARA SIEMPRE: es posible que los productos que parezcan aceptables cuando se testaron puedan convertirse en problemáticos más tarde. Recuerda que puedes desarrollar nuevas intolerancias tras una exposición continua y prolongada a un material. Pero no permitas que esto te desaliente para hacer el test, pues las reacciones que tengas con él, te serán útiles para descartar cosas que teniendo bajo sospecha, e incluso otras que hasta ese momento creías tolerar porque no les habías prestado suficiente atención.


PRECAUCIONES PARA AFECTADOS DE SQM EXTREMADAMENTE REACTIVOS O SENSITIVOS

Realiza tu test inicial:

->Al aire libre, si este es suficientemente limpio para ti. Una vez determines que toleras el material, repite la prueba dentro de casa.

->En un día tranquilo y sin viento.

->Con una persona al lado para que realice los pasos pautados en el test, a cierta distancia de ti. Por ejemplo, si quieres testar un nuevo ratón de ordenador, mantén a la persona con él a 50 pasos de ti y observa si tienes alguna reacción. De no se así, repite el mismo paso, pero a unos metros más cerca. Ve despacio.


TEST PARA MUESTRAS PEQUEÑAS

1) PASOS PRELIMINARES
Ten una muestra del material a la distancia de tu brazo extendido y observa cualquier olor o respuesta sensorial que puedas tener:
Si se produce alguna reacción adversa: el producto probablemente no sea una buena elección para tu casa. Descártalo y testa otros elementos que puedan servirte para lo mismo para lo que lo querías este.

Si no observas ningún olor o reacción: ves acercando la muestra lentamente a tu cuerpo. Nuevamente, observa cualquier olor o respuesta sensorial que puedas tener. De haber respuesta adversa, no sigas testando el material. De no haberla, pasa a hacer el Test del Frasco.
2) TEST DEL FRASCO
Coloca una muestra de material en un frasco de vidrio.

Ciérralo herméticamente con la tapa.

Coloca el frasco en un lugar expuesto al sol, o moderadamente templado (a no más de 100º Fahrenheit).

Deja pasar una hora o más.

Coge el tarro con el brazo extendido (como en el Test Preliminar).
Abre el frasco parcialmente, deslizando la tapa a un lado.

Evalúa si detectas olor o reacción alguno.

Si no hay efectos adversos, repite el test con el tarro completamente abierto. Evalúa de nuevo si percibes algún olor o tienes alguna reacción corporal.
Si el material pasa el Test del Frasco, puedes pasar a hacer más pruebas, algo especialmente importante si el material que estás evaluando es para utilizar de forma amplia dentro de casa.

Nota: puede ser de ayuda tener delante a alguien que observe aquellas reacciones que no podamos percibir por nosotros mismos.

Por ejemplo, para observar si la cabeza se nos va hacia atrás de forma repentina ante un material -aún ligeramente-, lo que puede indicar que nos está afectando. Esto puede sernos esclarecedor, dado que es un tipo de reacción a los tóxicos que parece ser universal: cuando olemos comida que se ha agriado o estropeado, nuestra cabeza automáticamente rebota hacia atrás o se retira, y esta es la misma reacción que se observa a menudo ante materiales ofensivos, o tóxicos, en general.

3) TEST COMPLEMENTARIO POSTERIOR
Una vez que el material ha pasado el Test del Frasco, intenta vivir con la muestra un tiempo, manteniéndola cerca, en un área que frecuentes.

Por ejemplo, si usas mucho el PC, mantén la muestra en tu escritorio (fuera del frasco), durante unas horas. Observa cualquier reacción. Si no la hay, coloca la muestra en tu mesita de noche y duerme con ella allí. Haz esto durante varias noches.

TEST PARA MUESTRAS MÁS GRANDES
Obtén una muestra más grande de material.

Sigue el mismo procedimiento que con el “test básico”, pero testando el material varias veces, o por períodos más largos para asegurar que no provoque reacciones negativas [nota de MI ESTRELLA DE MAR: se puede además, como es lógico, conseguir para hacer el test un recipiente de vidrio más grande que para las pruebas de muestras pequeñas. En este sentido, quizás pueda ser de utilidad algún material de vidrio de laboratorio que podamos ajustar a nuestras necesidades, de encontrar este tipo de productos a nuestra disposición].
NOTA DE MI ESTRELLA DE MAR: el documento realizado por MCS Canadian Sources, se basa en una mezcla de experiencia personal del autor/a del artículo y de una adaptación de información del libro “Building Materials for the Environmentally Hypersensitive” (Materiales de construcción para ambientalmente sensibles), publicado por el Canada Mortgage and Housing Corporation (CMHC), la agencia nacional de vivienda de Canadá. Por cierto, que a buenas horas iba un organismo oficial español a ofrecer una línea de publicación de este estilo. El libro puede comprarse online pinchando aquí (apartado “Your health & Your home”. Precio: 29,95 -no especifica, pero se supone que serán dólares canadienses-).

Además de este libro, es igualmente de interés y recomendable la mayoría del resto de la amplia biblioteca de e-books y folletos gratuitos en PDF que se ofrece en el anterior enlace de esta web, sobre temas de mejora de la salud a través de la creación de un entorno saludab

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