diumenge, 13 de desembre de 2009

Un protocolo acuático reduce la inflamación en Fibromialgia

ORIGEN: http://tashano-amelia.blogspot.com/2009/12/un-protocolo-acuatico-reduce-la.html

Un estudio realizado en mujeres con fibromialgia revela que aplicar un protocolo de ejercicio acuático por lo menos durante 4 meses produce cambios neuroendocrinos en los parámetros de noradrenalina y cortisol, ademas de reducir la inflación de la PCR y de la IL-9.

Los desórdenes neuroinmunoendocrinos que caracterizan a la fibromialgia pueden combatirse, o al menos mejorar, con terapias de ejercicio acuático que intervienen en cambios sistémicos al mejorar el balance entre citocinas pro y antiinflamatorias. Hasta ahora se sabía que determinado ejercicio físico mejoraba las dolencias de la fibromialgia, que afecta especialmente a mujeres, y en cuya etiología, entre otros aspectos, parece subyacer un desorden inflamatorio. Se estima que en éste participan una serie de citocinas, pero hasta ahora no se había profundizado en investigaciones inmunofisiológicas y neuroendocrinas.

A partir de un estudio piloto del Departamento de Fisiología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura, que se publica en Exercise Inmunology Review, se ha visto que el seguimiento de un protocolo de ejercicio acuático durante cuatro meses, en sesiones de una hora y tres veces por semana, produce una mejora en las concentraciones sistémicas de diferentes parámetros neuroendocrinos e inflamatorios en mujeres con fibromialgia. “Los cambios neuroendocrinos se reflejan en la noradrenalina y en el cortisol, mientras que ayudan a reducir la inflamación la proteína C reactiva (PCR) y un mejor balance entre citocinas pro y antiinflamatorias, sobre todo un descenso de interleucina-8″, según Eduardo Ortega, director del Grupo de Inmunofisiología, Ejercicio, Estrés, Envejecimiento y Salud del centro. También se ha visto en programas de más larga duración -ocho meses, dos veces por semana- que se mejora la función de las células de la respuesta inflamatoria, como monocitos y neutrófilos.

Ortega explica que algunas de estas citocinas pueden causar hiperalgesia pero disminuyen con terapias acuáticas habituales con las que se logra reducir la inflamación hasta llegar a niveles de mujeres sanas sedentarias. “Los efectos antinflamatorios del ejercicio en agua templada, a unos 32ºC, se observan a través de la reducción de las concentraciones de PCR, IL-8; también se estabiliza la función de los neutrófilos, y se regula mejor la función inflamatoria de los monocitos. Además, mejoran marcadores de estrés como el cortisol y la noradrenalina”.

Respuesta al estres
“Cada vez con más frecuencia el síndrome de fibromialgia se enmarca dentro del espectro de lo que se conoce como enfermedades relacionadas con el estrés”, agrega Ortega, cuyo grupo está estudiando si la desregulación en la respuesta inflamatoria en fibromialgia está mediada o inducida por una desregulación previa en la respuesta al estrés, y sobre cómo podrían modularse con ejercicio físico.

Ya se ha demostrado que con el ejercicio acuático se logra eliminar microprocesos inflamatorios que sí se producen durante la actividad física en tierra, debido al mayor impacto. Además, la temperatura templada del agua evita el estrés térmico de la calle. Ortega ha recalcado las mejoras en la percepción del dolor y calidad de vida de las participantes en el estudio: mujeres entre 30 y 65 años, con fibromialgia primaria, sin diagnóstico previo de otras patologías inflamatorias. Así se aplicó un protocolo diseñado por los investigadores basado en reografía acuática, con estiramientos, pasos rápidos y saltos en el interior del agua templada. Un grupo -de catorce mujeres- siguió la actividad durante una hora tres veces por semana., mientras que nueve mujeres la realizaron dos veces por semana durante ocho meses. Los beneficios se han observado en ambos grupos, alcanzando la máxima cota de satisfacción a los cuatro meses.

Diseño experimental

El diseño experimental de un programa de ejercicio acuático habitual en una piscina cubierta a 32ºC consta del siguiente protocolo. Estiramientos fuera del agua durante 5 minutos. Calentamiento aeróbico en el agua: Se recomienda caminar de forma pausada y con movimientos sencillos 5 minutos. Estiramiento pasivo de los principales grupos musculares en el agua. 5 minutos. Coreografía aeróbica acuática: caminar rápidamente y con movimientos más complejos durante 25 minutos. Estiramiento de los principales grupos musculares de las extremidades superiores. Entre 10 y 15 minutos. Ejercicios de respiración y estiramientos pasivos de 5 a 10 minutos.
Fuente: www.diariomedico.com por, Pilar Laguna).

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