dilluns, 4 d’octubre de 2010

9: Los límites de energía : Versión en español : La Guía del Paciente para el Síndrome de Fatiga Crónica & Fibromialgia

ORIGEN: http://www.cfidsselfhelp.org/library/9-los-l%C3%ADmites-de-energ%C3%ADa

Como he mencionado en el último capítulo, SFC y fibromialgia imponen límites. Las personas con SFC y fibromialgia tienen menos energía que antes de enfermar, y además otros límites creados por los síntomas como el dolor y el dormir mal. Las limitaciones van desde alteraciones relativamente pequeñas en la vida hasta severas restricciones que confinan a las personas en su casa. Vivir con éxito con estas enfermedades requiere que comprendas los nuevos requerimientos de tu cuerpo y luego que te ajustes a ellos. El proceso de aceptar estos límites y de aprender a vivir un diferente tipo de vida habitualmente requiere varios años.

Durante este tiempo muchos pacientes se encuentran atrapados en un círculo vicioso de "push and crash", bailando entre sobre-actividad y descanso. Los síntomas y sus reacciones a ellos interactúan, y los tienen atrapados en un bucle frustrante. (Ver el diagrama.) Cuando los síntomas son menores, se fuerzan ("push") para conseguir hacer el máximo que pueden hacer. Pero hacer demasiado intensifica sus síntomas y así recaen ("crash"). El nivel alto de síntomas les obliga a descansar para reducir el malestar ("disconfort"). Esto suele tener éxito ya que el descanso reduce su dolor, fatiga y otros síntomas. Pero luego, al sentirse frustrados por no prestar nada mientras descansan, se lanzan de cabeza en otra vuelta de sobre-actividad para ponerse al día.

Esto, a su vez, causa otra intensificación de síntomas, y por esto experimentan otro crash.



El Ciclo "Push/Crash"
Nota Traductora: Los pacientes sobrepasan los límites "push" y como resultado experimentan una gran intensificación de sus síntomas "crash"


Viviendo en respuesta a sus síntomas, están atrapados en una montaña rusa desmoralizadora en la que los síntomas altos se van alternando con periodos de descanso prolongado, y se sienten fuera de control. Este ciclo puede ser especialmente frustrante para los pacientes con SFC porque a menudo constatan que incluso una cantidad aparentemente pequeña de actividad desencadena un aumento desproporcionado de sus síntomas. Desafortunadamente, este fenómeno llamado "malestar post-esfuerzo" o fatiga excesiva después de actividad, es una de las características más comunes del SFC.


Vivir dentro de los límites
Este capítulo describe el primero de los dos pasos para salir de la montaña rusa: comprender tus límites. Luchar contra estos límites o intentar ignorarlos suele producir una intensificación de los síntomas. Encontrar y respetar ("honouring") los límites ofrece una manera para ganar cierto control y puede llevar a una expansión de los límites. En cualquier caso tus acciones tienen consecuencias. Las cosas que haces y tu forma de vivir tienen efectos sobre tus síntomas, los reducen si respectas tus límites o los intensifican si no lo haces.

Puedes pensar en tus límites con varias ideas. En nuestro programa a menudo utilizamos el concepto de los límites de energía ("energy envelope", pero esto es solo una manera para simbolizar los límites. Quizás encuentras otra manera que te ayude más. He aquí cuatro maneras para imaginar tus límites.

Los límites de energía
Primero tienes que pensar en tu vida como si estuviese compuesta de tres elementos. Uno es tu energía disponible, la energía de la que dispones para hacer las cosas. Esto es tu sobre de energía. Está limitado y se rellena con descanso y alimentos. Tu enfermedad lo ha reducido, lo típico es que lo ha dejado en la mitad. El segundo es la energía gastada, la energía que pierdes con el esfuerzo físico, mental y emocional. Éste es el recurso que tienes para lograr las cosas. El tercero son tus síntomas: fatiga, dormir mal, dolor, niebla cerebral.

Desde este punto de vista, si gastas más energía de la que dispones, intensificarás tus síntomas. Lo llamamos vivir fuera de llos límites de energía. Este abordaje lleva habitualmente al ciclo de "push and crash". Una alternativa es vivir dentro de los límites de energía. Si mantienes la energía que gastas dentro de los límites de la energía de la que dispones, tienes una posibilidad de reducir los síntomas y, con el tiempo, posiblemente serías capaz de expandir tus límites.

Muchos estudiantes en nuestro programa han constatado útil el uso de la idea de los límites de energía de esta manera. Para explicar síntomas más altos que de costumbre dicen algo como "Esta semana estuve fuera de mi sobre." Declaraciones como esta pueden ayudar a las personas a considerarse responsables de las consecuencias de sus acciones. La idea de los límites también implica la posibilidad del control. Si puedes vivir de manera diferente, podrías ser capaz de reducir sus síntomas.

La solución del cincuenta por ciento
Una segunda manera para tener en cuenta respecto tus límites se llama la solución del cincuenta por ciento, descrita por William Collinge en su libro Recuperarse del Síndrome de Fatiga Crónica ("Recovering from Chronic Fatigue Syndrome"). Cada día estimas cuánto crees que podrías lograr hacer. Divide esto en dos y tu meta es hacer esta cantidad menor. En vez de desafiar tus límites, procura tener la disciplina para hacer actividades hasta un nivel seguro. La energía no gastada es un regalo de sanación que le donas a tu cuerpo.

La cuenta bancaria de energía
Una tercera manera de pensar en tus límites es imaginar tu energía como dinero en una cuenta bancaria con un saldo muy bajo. Mientras que las personas sanas - durmiendo siete u ocho horas por la noche - son capaces de almacenar energía para ser activos durante un día, las personas con enfermedades crónicas quizás solo consiguen unas pocas horas de energía con el descanso de una noche. Esto causa que sea muy fácil que gastes más energía de la que tienes y que te pases con tu cuenta. Si sacas demasiado de tu cuenta ocurre muchas veces que te cobren muchas comisiones por servicios, en forma de síntomas intensos. Una vez sacado demasiado, tendrás que depositar más en tu cuenta, en forma de descanso. La alternativa es ahorrar algo de energía para tu sanación, manteniéndote dentro de tiempo presupuesto y controlando la cantidad de energía que gastas.

El bol de canicas
Un cuarto abordaje es imaginar que la energía de la que dispones es como un bol de canicas. Así lo describe Linda Jean Frame en Tu guía Personal para vivir bien con Fibromialgia ("Your Personal Guide to Living Well with Fibromyalgia"). Esta imagen puede ser útil si te gusta visualizar tus límites de manera concreta. En ese caso, imagina tu energía disponible como canicas en un cuenco. (Algunas personas en nuestro programa han copiado literalmente la idea y compraron canicas y las metieron en un bol.) Cada canica representa una pequeña cantidad de energía que se puede gastar. Estima cada día tu nivel de energía y pon la cantidad apropiada de canicas en el bol. La cantidad variará de un día al otro, pero siempre tiene un límite.

Tendrás que sacar una o más canicas del bol para cada actividad: una para la ducha, una para vestirte, etc. Algunos proyectos precisan más canicas que otros. Asimismo, la misma tarea puede requerir más canicas en un día malo, que en un día bueno. La actividad física agota tus provisiones, pero también las consume la actividad mental e emocional. Por ejemplo, si te sientes frustrado porque tienes pocas canicas, tu frustración gastará algunas canicas. El estrés, la tensión y el miedo son grandes consumidores de canicas. Cualquier cosa que puedas hacer para disminuirlos, preservará tu suministro de canicas para otros usos.

Visualizar tu energía disponible como un bol de canicas puede ayudarte a establecer prioridades. Probablemente no tendrás bastantes canicas para hacer todo lo que quieres hacer. Ver el número limitado de canicas en el bol te puede motivar a priorizar, a elegir que hagas las cosas que son más importantes para ti. Asimismo, algunos días son más exigentes que otros. Si su bol está vacío, es posiblemente ha llegado la hora de descansar.

Encontrar los límites
El resto del capítulo ofrece unas cuantas herramientas que puedes utilizar para definir tus límites personales (únicos). Si por el momento te satisface tener una idea general sobre los límites, puedes pasar al siguiente capítulo que describe estrategias para ganar control con el acompasamiento. Si lo que buscas son maneras para comprender tus límites en detalle, sigue leyendo.

Hacer un esquema de tus límites
Si quieres averiguar si tu nivel actual de actividades es el apropiado, rellenas cada día y a lo largo de una semana una tabla con tus límites en el Diario de Límites. Solo te lleva unos minutos. Este formulario sencillo te puede ayudar a comprender la relación entre tus límites, tu nivel de actividades y tus síntomas. (Ver la muestra abajo. Para una versión imprimible de este formulario, ir a la página http://www.cfidsselfhelp.org/library/envelope-log).

Diario de Límites
Nivel de
energía

Nivel de
actividades

Nivel de
síntomas

Comentarios

LUN AM
3

2

6

descanso
PM
3

3

4


NOC
4

2

3


MART AM
3

2

5

descanso
PM
4

3

3


NOC
4

2

3


MIÉR AM
4

5

3

Sobre-actividad
PM
5

7

7


NOC
3

2

7


Scale: 1 =
10 =

Sin energía, ni actividades, ni síntomas
Energía de una persona sana, alto nivel de actividades o peores síntomas imaginables.

Nota Traductora: AM es ante meridiano = por la mañana

PM es post meridiano = por la tarde

NOC es a última hora de la tarde. Más o menos entre las 19 y 21 horas

Para utilizar el formulario te puntúas en una escala de 1 a 10 para tres elementos:

a) Nivel de energía (energía disponible)

b) Nivel de actividades (energía gastada)

c) Nivel de síntomas

En esta escala, 1 representa, respectivamente, sin energía, ni actividades, ni síntomas, y 10 la energía de una persona sana de tu edad, un alto nivel de actividades o los peores síntomas imaginables.

Puedes rellenarlo una o más vez al día. Si lo haces tres veces al día te ayuda a ver las variaciones en tu nivel de energía y de síntomas. Podrías averiguar, por ejemplo, que, con el paso del día tu energía mejora y que tus síntomas descienden, o vice versa.

La muestra enseña el formulario rellenado durante tres días. Para esta persona las mañanas son difíciles. El lunes y el martes, la lectura "am" para el nivel de los síntomas era moderado a severo. La muestra también muestra el patrono de "push and crash". Durante los dos primeros días la persona mantuvo su nivel de actividades dentro de sus límites de energía disponible. Su nivel sintomático caía a medida que progresaba el día. Al sentirse bien el miércoles por la mañana intentó compensar los días que pasó descansando "recuperando" (nivel de actividades de 5). El resultado de su sobre-actividad fue un nivel de síntomas severo que empezó por la tarde.


Establecer los límites una actividad a la vez
Otra técnica para descubrir los límites de las actividades es establecer tus límites para una actividad a la vez. Quizás sabes que te cansas si te lleva demasiado tiempo preparar la comida, por ejemplo, o después de hacer los recados o del trabajo doméstico, o después de hablar con la gente. Pero es posible que no sepas cuando llega ese "demasiado". Una manera para responder a esta pregunta es concentrarte en una actividad a la vez, manteniendo un registro simple del tiempo gastado y de los síntomas.

Por ejemplo, quizás crees que puedes estar de pie en la cocina durante 10 minutos mientras preparas la comida. Para comprobar esta idea anota la hora que has empezado y acabado de pie preparando la comida y cómo te sentías antes, durante y después. Si ves que estás peor, 10 minutos pueden ser demasiado. Si te sientes bien, quizás eres capaz de aumentar ese tiempo.

Si te sientes peor, es importante comprender el porqué. Si te sientes débil o inestable de la cabeza, puede que tengas intolerancia ortostática, una condición que a menudo acompaña el SFC y la fibromialgia. Si tienes dolor puede que hayas sobrepasado tu límite para los movimientos repetitivos o que hayas agarrado el utensilio de forma equivocada.

Descubrir los límites mediante los diarios
Una buena estrategia para determinar tu límite global de actividades es tener un diario o registro de salud. Tener un registro te proporciona una manera para registrar qué haces en el curso del día y de ver las consecuencias. Un diario te ayuda a reconocer los vínculos entre el nivel de actividades y los síntomas. Puedes encontrar una detallada discusión de los diarios en el Capítulo 7. En este capítulo me gustaría hacer unos comentarios generales sobre tener un registro.

Los registros escritos pueden ayudarte de varias maneras. Un simple diario puede mostrarte cuántas horas y qué tipos de actividades puedes hacer de manera segura en un día. Te puede ayudar para determinar si los efectos de tus actividades son retardados y si son acumulados durante varios días o una semana. A mí, por ejemplo, tener un registro me ayudó a reconocer que a menudo experimentaba efectos retardados al ejercicio. Durante el ejerció no notaba un aumento de mis síntomas si caminaba más de lo habitual, pero más tarde durante el día, o incluso al día siguiente mis síntomas eran más altos que lo normal. La experiencia me enseñó que no podía confiar en que mi cuerpo me enviase una señal cuando hacía demasiado; solo sentía más tarde los efectos del sobreesfuerzo. La experiencia también me enseñó que si durante varios días seguidos me salía un poco de mi sobre de energía, no experimentaba síntomas más fuertes hasta el final de ese periodo.

Los registros pueden ayudarte a determinar si ciertas actividades te cansan más que otras. Algunos pacientes, por ejemplo, tienen dificultades con el ejercicio, mientras que otros tienen nauseas después de estar poco tiempo en el ordenador, y otros enferman si conducen más que una distancia corta. En algunas áreas tus límites estarán más justos y en otras más amplios; de la misma manera el patrono de tus límites es diferente del de otros pacientes.

La auto-observación también puede ayudarte a ser conciente de los efectos de los eventos mentales, emocionales y también de las actividades físicas. Muchas personas con SFC y fibromialgia ven que se cansan rápidamente con actividades que requieren concentración, como cuadrar una cuenta, leer o trabajar con el ordenador. Hay eventos emocionales, como preocupación, enfado, conflictos con otros y depresión, que son especialmente cansinos.

Tener registros también te puede ayudar a reconocer vínculos sutiles. Por ejemplo, algunos pacientes han observado una conexión sorprendente entre su nivel de actividades y el sueño. Ven que si son demasiado activos durante el día, se vuelven híper-alertos ("acelerado") y no son capaces de dormirse. Esto es lo contrario de lo que probablemente les pasaba antes de enfermar, cuando hacer muchas actividades producía fatiga y un buen descanso nocturno.

Detectar cosas así que van en contra de la intuición solo suelen salir a la luz cuando se hacen registros detallados.

Desarrollar una comprensión detallada
Puedes conseguir más control sobre tu enfermedad si consigues comprender detalladamente tus límites. Semejante comprensión te puede dar un conocimiento profundo de lo que tienes que hacer para minimizar tus síntomas e incrementar tus posibilidades de mejoría. También puede destacar tus áreas de mayor vulnerabilidad y así ayudarte a poner prioridades para que cambies. Puede que descubras, por ejemplo, que dormir bien es crucial para que controles tus síntomas o que minimizar el estrés tiene un efecto dramático en cómo te sientes. No importa cuales son los factores específicos de tu situación, este abordaje puede ayudarte a reconocerlos. Puedes utilizar la detallada comprensión de tus límites únicos para mejorar tu calidad de vida.

Desarrollar una descripción completamente detallada de tus límites es un proceso gradual. Te puede llevar meses, un año o incluso más. Pero cada descubrimiento que hagas será útil; cualquier comprensión que desarrolles te puede ayudar ahora a sentirte mejor. Y esto es el objetivo: mejorar ahora tu calidad de vida.

Una forma para comprender tus límites únicos es rellenar el formulario de Límites de Energía después de hacerte las preguntas del resto sección. (Hay copias para imprimir disponibles del formulario del Sobre y de todos nuestros formularios en la página Logs, Forms and Worksheets http://www.cfidsselfhelp.org/library/type/log_forms_worksheets ).

Lo que aprendes rellenando el formulario de los Límites te puede dar una perspectiva nueva sobre tu enfermedad (http://www.cfidsselfhelp.org/library/energy-envelope ). Puede que descubras, por ejemplo, cuantas horas de actividad al día eres capaz de tolerar o cuantas veces por semana puedes salir de manera segura de tu casa. Por otra parte podrías utilizar tus respuestas para ayudarte a fijar nuevas prioridades. Podrías concluir que dormir mal es un asunto crucial para ti. En tal caso te puedes concentrar en conseguir buen descanso. O, quizás constatas que lo que tienes que abordar es una relación estresante.

Cada uno tenemos unos límites diferentes, dependen de nuestras circunstancias médicas únicas y de la situación de vida individual. Los límites que experimentas serán diferentes de los de otras personas con tu enfermedad. Asimismo, tus límites probablemente serán mayores en algunas áreas y menores en otras. Por ejemplo, cuando me había recuperado a más o menos el 75% del normal global, mi capacidad de ejercicio llegó más o menos al 35% de lo que era antes de enfermar.

Tu colchón también puede variar de un área a otra. "Colchón" es el margen de error que tenemos. Algunas personas ven que incluso unos errores pequeños en algunas áreas de su vida causan una severa y desproporcionada intensificación de sus síntomas. Por ejemplo, si se acuestan una hora más tarde de lo habitual, al día siguiente están hecho un trapo. Dean Anderson informó que, durante su recuperación del SFC, calibraba cuidadosamente la cantidad segura de ejercicio. Cuando hacía demás, notaba un brote que empezaba al día siguiente y que le duraba una semana o más. Dijo que una vez hizo una larga caminata en las montañas y "el castigo fue un brote que duró varios meses."

Miraremos a los límites como una combinación de cinco factores:

Enfermedad
Actividad
Dormir y descanso
Sensaciones y ánimos
Factores estresantes
Enfermedad
Este factor se refiere sobre todo a la severidad de tu/s enfermedad/es crónica/s. El patrón y la fuerza de los síntomas de tu SFC y/o fibromialgia determinan el nivel seguro de tus actividades. Para tener una buena idea inicial de un seguro nivel de actividades tienes que puntuarte en la Escala de Puntuación de SFC & Fibromialgia (http://www.cfidsselfhelp.org/cfs-fibromyalgia-rating-scale). Como chequeo de realidad podrías pedirle a un conocido que te puntúe también y comparas las dos cosas. Hemos encontrado que, como media, los pacientes se puntúan cinco a diez puntos más altos que las otras personas.

El factor enfermedad también se refiere a la presencia de otras enfermedades y a las interacciones entre tu SFC o fibromialgia y las otras enfermedades. Tener múltiples problemas médicos complica el vivir con SFC o fibromialgia. Si tienes otras enfermedades crónicas aparte del SFC y/o la fibromialgia, tienes que registrarlos también en el formulario. Las enfermedades cortas pueden interactuar con SFC y fibromialgia. Lo habitual es que los síntomas de SFC y FM se intensifiquen con una enfermedad aguda, aunque a veces con retraso, de forma que los síntomas de SFC o fibromialgia se reavivan en cuanto la enfermedad aguda disminuye.

Actividades
Este factor se refiere a lo que puedes hacer sin volverte más sintomática. Discutiremos la actividad en tres áreas: física, mental y social.

Actividad física significa cualquier actividad que implica esfuerzo físico. Incluye cosas como las tareas domésticas, compras, estar de pie, conducir y ejercicio. Para definir tus límites en esta área tienes que estimar cuantas horas al día en total puedes pasar haciendo actividad física sin intensificar tus síntomas. Ya que los efectos del esfuerzo pueden ser acumulativos, podrías preguntarte cuantas horas al día aguantas durante una semana sin que empeoren los síntomas. También puede que notes que ciertas partes del día son mejores que otras. Algunas personas encuentran que pueden hacer actividad de manera segura durante las horas "buenas" del día, pero que puede causar síntomas si la hacen en otros momentos. Después tienes que valorar durante cuanto puedes hacer varias actividades específicas como tareas domésticas, compras, estar de pie, conducir y ejercicios.

Actividad mental significa actividad que requiere concentración, como leer, trabajar con el ordenador o cuadrar un talonario. Tres preguntas que hay que hacerse en esta área son: ¿cuántas horas el día puedo hacer actividad mental? ¿Cuánto puedo hacer en una sola sesión? ¿Cuál es mi mejor momento del día para el trabajo mental? Algunas personas, por ejemplo, encuentran que pueden trabajar sin problemas en el ordenador durante 15 minutos o media hora, pero que experimentan síntomas si lo hacen durante más tiempo. Pueden ser más productivos en ciertos momentos del día que en otros. Estas personas quizás son capaces de evitar desencadenarse la niebla mental u otros síntomas si hacen dos o más sesiones breves al día, y no una larga o si trabajan en el ordenador solo durante ciertos momentos del día.

Actividad social se refiere a la cantidad de tiempo que gastas interactuando con otras personas. Sugiero que pienses en actividad social en dos formas: en persona y otras (p. ej. teléfono y email). Las preguntas que te haces sobre cada tipo incluyen: ¿cuánto tiempo al día puedo yo pasar con personas de forma segura? ¿Y durante una semana? ¿Depende la cantidad de tiempo de las personas específicas implicadas y de la situación? (Quizás toleras solo un rato corto con algunas personas, pero te sientes relajado con otras.) Para reuniones en persona, también te podrías preguntar si tiene importancia el lugar. Reunirse en un sitio público o con un grupo grande puede ser estresante, pero reunirse de forma privada o en un grupo pequeño puede ser OK.

Dormir y descansar
Este factor se refiere a la cantidad y calidad, tanto del sueño nocturno, como del diurno. Para comprender como vas en esta área, pregúntate cosas como: ¿cuántas horas necesito dormir? ¿Cuál es la mejor hora para mí, para meterme en cama y levantarme? ¿Cuán refrescante es mi sueño?

Descanso diurno significa acostarse con los ojos cerrados en un entorno tranquilo. Las preguntas en esta área incluyen: ¿Cuántas horas de descanso diurno necesito? ¿Cuántos ratos tengo para descansar? ¿Cuán refrescantes son mis descansos?

Sentimientos y ánimos
Este factor se refiere a las emociones que sentimos, especialmente preocupación, depresión, enfado y pérdida. Las preguntas en esta área incluyen: ¿Ahora mismo cuáles son las emociones importantes en mi vida y cuán intensas son? Este factor también se refiere a la sensibilidad que tenemos a eventos y a personas emocionalmente cargados. Ahora algunas situaciones pueden desencadenar reacciones más fuertes en nosotros que antes de enfermar. Estas reacciones pueden intensificar los síntomas porque los eventos con carga emocional pueden desencadenar la liberación de adrenalina, lo que a menudo empeora los síntomas.

Factores estresantes
Esta categoría se refiere a las fuentes de estrés en nuestras vidas. Son tres las cruciales: economía, relaciones y sensibilidades físicas.

Las situaciones económicas de los pacientes con SFC y fibromialgia varían enormemente. Algunos opinan que su situación económica es similar a la de antes de enfermar. Para ellos el dinero quizás no es un factor estresante. Para otros, sin embargo, la presión económica puede ser grande, incluso abrumadora. Algunos viven solos y con muy pocos ingresos. Conseguir la incapacidad laboral (N.T. "disability insurance" en los EEUU) puede ser una experiencia terrible larga y estresante. Incluso los que la consiguen se preocupan por perderla. Otros se sienten obligados a trabajar cuando su cuerpo pide descanso.

Tener una enfermedad crónica cambia las relaciones, crea nuevas obligaciones y también nuevas tensiones y frustraciones. Tus familiares e amigos pueden o no comprenderte. Las relaciones pueden ser grandes fuentes de apoyo e ayuda, fuentes de estrés u ambas.

Las sensibilidades físicas incluyen sensibilidad a alimentos y otras sustancias, vulnerabilidad a ruidos y luces, y sensibilidad al tiempo y a las estaciones. Las preguntas en esta área son: ¿Tengo reacciones alérgicas a alimentos? ¿Tengo sensibilidades químicas? ¿Soy sensible a sobrecarga sensorial: ruidos, luces o estimulación que viene de varias fuentes a la vez (por ejemplo, intentar tener una conversación con música en el trasfondo)? ¿Me afectan las estaciones o los cambios atmosféricos?

Resumen, vulnerabilidades e objetivos
Al final del formulario de los Límites de Energía encontrarás tres secciones que te pueden ayudar a reunir lo que has aprendido y planear el futuro. La primera, titulada resumen te ofrece un espacio para resumir brevemente como estás ahora.

La segunda, vulnerabilidades, te pide que te concentres en los factores que empeoran tus síntomas y en los que desencadenan las recaídas. Cuando hacemos este ejercicio en clase, a menudo obtenemos respuestas como las siguientes: hacer demasiado, dormir mal, problemas económicos, relaciones estresantes, incertidumbre por el futuro, alergias alimenticias y químicas, sobrecarga sensorial, tiempo con personas, responsabilidades familiares, viajar y otras enfermedades.

La tercera sección, Objetivos, te da un sitio para identificar las áreas en las que tienes intención de trabajar en un futuro cercano.




Referencias
Arthritis Foundation. Your Personal Guide to Living Well with Fibromyalgia. Marietta, Ga: Longstreet Press, 1997.

CFIDS and Fibromyalgia Self-Help web: ver el artículo Finding Your Energy Envelope.

Collinge, William. Recovering from Chronic Fatigue Syndrome. New York: Perigree, 1993.

King, Caroline, Leonard Jason, and others. "Think Inside the Envelope," CFIDS Chronicle 10 (Fall, 1997): 10-14.

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