dilluns, 11 d’octubre de 2010

El dolor y el robo del cerebro

ORIGEN: http://updates.pain-topics.org/2010/05/pain-limbic-system-and-triune-brain.html

(O sigui, si jo dic les paraules: felicitat, flor i bellesa... Ja no tindré dolor? Haver-ho dit abans eminents científics! Jeje)

Parte 1 – Las palabras pueden desencadenar los centros del dolor en el cerebro
Parte 2 - El dolor agudo puede secuestrar el cerebro límbico
Parte 3 - Dolor, el sistema límbico y el cerebro Triune

Cathy van Riel
www.plataformafibromialgia.org


Nuevas investigaciones muestran que meramente escuchar palabras relacionadas con el dolor puede disparas los centros del dolor del cerebro. La pregunta clínica es, cuando los pacientes discuten, o simplemente piensan en sus síntomas físicos del dolor crónico, ¿¿puede esto en realidad empeorar su dolor?

El almacenamiento de experiencias dolorosas en la memoria es de ventaja biológica porque anima a la evitación de futuras situaciones que podrían causar dolor físico y posiblemente amenazar la vida. Investigaciones pasadas sugieren que hay áreas de la “matriz cerebral del dolor” que sirven de repositorio de memorias dolorosas que pueden ser activadas por entradas ambientales, como ciertas imágenes o palabras. Se desconocían, sin embargo, las áreas particulares del cerebro que están afectadas y la especificidad de las entradas verbales.

Psicólogos de la Universidad Friedrich Schiller en Alemania pidieron a 16 personas que leyesen palabras relacionadas con el dolor mientras se imaginaban situaciones que correspondían con cada palabra [Richter et al. 2010]. Después se pidió a los participantes que repitieran el ejercicio, pero se les distraía mentalmente mientras leían las palabras. Durante los experimentos se hacía a todos los sujetos escáneres cerebrales con fMRI. Palabras como "plaga" "tormenta" y "agotador" asociadas con dolor desencadenaban áreas específicas en la “matriz del cerebro” que retenía memorias de experiencias dolorosas. Por el contrario, palabras negativas no relacionadas con dolor — como "repugnante" "terrorífico" y "horrible" — no activaban dichas regiones del cerebro. Como se esperaba, la lectura de palabras neutrales o positivas tampoco producía patrones de actividad comparables con las palabras asociadas al dolor. Incluso cuando se distraía mentalmente a los participantes, las palabras relacionadas con dolor tenían un impacto más significativo que las otras entradas verbales.

COMENTARIOS: este estudio era pequeño, lo cual es típico para investigaciones con imágenes del cerebro, y pueden haber habido nuances lingüísticas, particulares al idioma y la cultura alemanas. Aún así, los conceptos implicados tienen algunos precedentes neurobiológicos. Cuando se instruía a los participantes de imaginarse situaciones, asociadas con palabras relacionadas con el dolor, Se activaban específicas áreas en la “matriz del dolor” — es decir, la corteza dorsolateral prefrontal, el girus inferior parietal y precuneus — que ampliamente consisten parte del complejo del cerebro límbico (algunas estructuras límbicas, con colores brillantes se ven en la ilustración). El cerebro límbico está en el corazón del procesamiento central del dolor, señala alarmas y presta sobretonos emocionales y sentido a la experiencia, entre otras funciones. Por ejemplo, las percepciones negativas de miedo, ansiedad y el subsiguiente sufrimiento son mediadas por el cerebro límbico.

Este estudio sugiere que las palabras relacionadas, en sí, pueden tener fuerza neurobiológica para afectar de manera significativa a la salud y el bienestar del paciente. No obstante, sigue la pregunta, ¿cuál es el papel que pueden jugar las verbalizaciones de experiencias o síntomas dolorosos para los pacientes con dolor crónico. ¿Es posible que simplemente discutir su dolor con sus médicos o con otras personas activa el cerebro límbico de manera que intensifica la experiencia del dolor para estos pacientes? ¿El pensar en el dolor, como manera de pre-verbalización, lo empeora? Se precisan más investigaciones para proporcionar respuestas, pero son preguntas que tienen que tener en cuenta los médicos cuando un paciente parece estar más agitado y distresado cuando le describe sus síntomas de dolor. Parece plausible que las palabras pueden doler — físicamente.

REFERENCIA: Richter M, Eck J, Straube T, Miltner WHR, Weiss T. Do words hurt? Brain activation during explicit and implicit processing of pain words. Pain. 2010;148(2):198-205 [abstract here].
http://updates.pain-topics.org/2010/04/words-can-trigger-pain-centers-in-brain.html
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Part 2 - El dolor agudo puede secuestrar el cerebro límbico


Se han encontrado varias transformaciones en el cerebro de las personas con dolor crónico, incluyendo química anormal, atrofia regional de la materia gris, cambios cognitivos y patrones únicos de actividad cerebral. Ahora las investigaciones sugieren que episodios de dolor agudo pueden alterar el funcionamiento de regiones cerebrales límbicas críticas para así afectar el desarrollo de dolor de espalda crónico.

Investigadores de la Universidad Northwestern de Chicago, hicieron imágenes del cerebro de 16 adultos sanos y de 16 pacientes con dolor de espalda crónico con fMRI mientras les administraban una serie de diferentes estímulos de calor dolorosos [Baliki et al. 2010]. Durante el fMRI la actividad cerebral – mientras se aplicaba calor - el dolor asociado a ello reportado era similar entre ambos grupos. Sin embargo, las personas sanas mostraban una actividad significativamente más alta en una zona límbica del cerebro, llamada nucleus accumbens [ver la ilustración] a medida que el calor disminuía y el dolor llegaba a su fin (offset) en comparación con los pacientes con dolor crónico. Esta diferencia durante el offset del dolor distinguía los dos grupos con 100% sensibilidad y 100% especificidad, lo cual "implica que se puede utilizar esta señal como marcador objetivo del dolor crónico" reportaron los investigadores en el ejemplar del 15 de Abril 15 2010 de Neuron.

También había diferencias entre ambos grupos en cómo era reflejaba la actividad del nucleus accumbens durante el periodo de offset del estímulo del dolor en otras zonas del cerebros. En pacientes con dolor crónico de espalda, el nucleus accumbens era lo más fuerte conectado con la actividad en la corteza media prefrontal — área del cerebro implicada en la valuación, selección de acciones y modulación del dolor [ver la dirección de la flecha en la ilustración]. Durante el experimento el estímulo del dolor agudo redujo mucho el nivel del dolor crónico percibido, pero su final o offset resultó inesperadamente en un empeoramiento del dolor crónico de espalda incesante. En otras palabras, aunque se esperaba que la retirada de la sensación dolorosa normalmente fuera registrada como recompensa, en los pacientes con dolor crónico, en realidad parece señalar un castigo. Los investigadores llamaron esto un "proceso de aprendizaje asociativo disfuncional" que puede estar implicado en la transición del dolor de espalda agudo a crónico.

COMENTARIOS: este estudio era pequeño, lo cual es típico para investigaciones con imágenes del cerebro, la interpretación de los resultados puede ser compleja, y futuras investigaciones serían útiles para una más completa comprensión. Nuestra anterior publicación en el blog denotó que el sistema límbico juega un papel central en la señalización del dolor, su procesamiento y su valuación emocional. El nucleus accumbens está en el centro de lo que se llama la “vía de recompensa mesolímbica” junto con el área ventral tegmental y la corteza prefrontal. Juntas, estas estructuras sirven de “rheostat of reward,” disminuyendo las percepciones de recompensas (por ej placer) o de castigos (por ej dolor).

En este estudio por Baliki y colegas, un estímulo de dolor agudo redujo la percepción del dolor cónico de trasfondo; sin embargo, el offset o alivio del dolor agudo tenía el efecto reverso al ser percibido como castigo, en vez de como recompensa; “diciendo” al cerebro que el dolor crónico era peor. Este estado interno alterado y distorsionado es "un componente integral de la patofisiología del dolor crónico" creen los investigadores. Es interesante denotar que las alteraciones en la vía mesolímbica de recompensas también están en el centro de la adicción, no importa si son conductas adictivas de medicamentos o no medicamentosas. [Una futura entrada en el weblog discutirá la interfaz del dolor y de la adicción respecto a esto.]

En un sentido, repetidos episodios de dolor agudo pueden secuestrar vitales estructuras en el cerebro y alterar su funcionamiento, induciendo así el dolor crónico como enfermedad del cerebro. De perspectiva clínica, las intuiciones de este estudio sugieren que, a no ser que se traten desde el principio y de manera agresiva los episodios de dolor agudo de espalda, habría un mayor riesgo de desarrollar una condición crónica de dolor de espalda no específica que sería difícil de revertir.

REFERENCIA: Baliki MN, Geha PY, Fields HL, Apkarian AV. Predicting value of pain and analgesia: Nucleus accumbens response to noxious stimuli changes in the presence of chronic pain. Neuron. 2010; 66: 149-160 [abstract].
http://updates.pain-topics.org/2010/04/acute-pain-may-hijack-limbic-brain.html
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Parte 3 - Dolor, el sistema límbico y el cerebro Triune

Las dos entradas anteriores de esta serie [here] y [here] aludían a la importancia del sistema límbica para mediar y controlar la experiencia del dolor crónico y su impacto en la persona. Antes de seguir es clínicamente importante comprender cómo el sistema límbico encaja en un esquema global descrito como el “cerebro triuno.”

(continua...)

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