divendres, 28 de gener del 2011

Lumbalgia

ORIGEN: http://fibrodiario.blogspot.com/2011/01/lumbalgia.html


by Lianxio on Jan 13, 2011 9:09 PM

La lumbalgia o lumbago es un término para el dolor de espalda baja, en la zona lumbar, causado por un síndrome músculo-esquelético, es decir, trastornos relacionados con las vértebras lumbares y las estructuras de los tejidos blandos como músculos, ligamentos, nervios y discos intervertebrales. El dolor se define como agudo si dura poco tiempo, de unos días a pocas semanas. El dolor es crónico si dura más de 3 meses.

El 70-80% de los individuos pueden tener al menos un episodio de dolor lumbar en su vida. Es uno de los motivos más frecuentes de consulta médica y la 2ª causa de baja laboral.

La columna vertebral (espina dorsal) está compuesta de pequeños huesos llamados vértebras, colocadas una sobre otra y separadas por un disco que funciona como un cojín amortiguador. Se mantienen unidas con los ligamentos y los músculos se ligan a las vértebras con unas tiras de tejido conocidas como tendones.

La parte central de cada vértebra es hueca y está en línea con las demás, constituyendo un largo canal en el que se encuentra la médula espinal. La médula espinal va desde la base del cerebro hasta la parte baja de la espalda. Los nervios de ésta se ramifican y salen de la columna a través de los espacios existentes entre las vértebras.

La parte baja de la espalda sostiene la mayor parte del peso del cuerpo, de tal manera que incluso un problema menor en los huesos, músculos, ligamentos o tendones de esta zona puede causar dolor cuando la persona está de pie, se inclina o se mueve.

Menos frecuentemente un disco puede pellizcar o irritar un nervio de la médula espinal y causar dolor de ciática, que recorre la parte posterior del muslo hasta debajo de la rodilla.

Causas

Las causas de la lumbalgia son múltiples. Puede deberse a malas posturas, factores relacionados con la actividad física del individuo o factores psicológicos. De todos modos, pueden establecerse dos causas fundamentales que pueden ocasionar el lumbago: 
de origen mecánico: Son las más frecuentes. Se debe a una alteración de las estructuras que forman la columna lumbar. Así, la degeneración del disco vertebral que evita el contacto directo entre las vértebras de la columna, la aparición de artrosis en las vértebras lumbares, la existencia de osteoporosis o una alteración de las curvaturas normales de la columna son las causas más frecuentes del dolor lumbar. Las malas posturas también pueden provocar lumbalgia. Además, la práctica deportiva sin un entrenamiento adecuado puede producir lumbago. La práctica clínica también ha observado que determinados factores psicológicos pueden provocar dolores de la columna en general.
de origen inflamatorio: Tienen su origen en determinadas enfermedades que producen una inflamación de las vértebras, de los tendones o de las articulaciones próximas. Asimismo, otras patologías no inflamatorios pero que podrían causar lumbago son las infecciones o los tumores malignos. Estos últimos son muy poco frecuentes.
Diagnostico

Cuando no existen signos de alarma de que el dolor del paciente se debe a alguna enfermedad sistémica (infección, cáncer...) o es candidata a la cirugía (un problema lumbar como una hernia que 'oprima' un nervio), "hay que tratar al paciente, no hacer pruebas diagnósticas", resume Kovacs.

Y es que, en los casos de lumbalgias inespecíficas, las radiografías sólo muestran "hallazgos sin importancia", en palabras de este especialista, como desgastes discales o escoliosis. "Sin embargo, esas imágenes se observan tan frecuentemente entre los sanos como entre los sujetos con dolor", aclara el informe del COST 13.

Precisamente, éste es uno de los errores más frecuentes en la práctica clínica de nuestro país, donde se hacen pruebas diagnósticas en exceso, de acuerdo con los autores de las nuevas guías. "El paciente está tan acostumbrado a que si no le prescriben una radiografía no considera que no le han examinado bien, que ejerce una gran presión sobre el médico, [pero] si la radiografía no va a cambiar el tratamiento, es mejor no hacerla", resume Francisco Kovacs, vicepresidente del comité que ha elaborado las guías.

En cuanto a los pacientes con "señales de alerta", estos síntomas preocupantes serían:
Posible enfermedad sistémica: dolor en una persona menor de 55 años y no influido por posturas, movimientos o esfuerzos, mal estado general, pérdida de peso, fiebre....
Caso para derivar a cirugía: pérdida de fuerza muscular, anestesia en silla de montar, dolor no lumbar (radicular) que persiste más de seis semanas, o que aparece sólo al caminar, etc.

En muchos de ellos una simple radiografía y un análisis de sangre descartarán que exista una enfermedad sistémica tras el dolor lumbar. "Se recomienda la resonancia magnética si existen señales de alerta para la derivación a la cirugía, sospecha de discitis [inflamación de un disco] o cáncer", dicen las guías.

Tratamientos

La lumbalgia aguda habitualmente sólo requiere:
Reposo en cama dura 2 – 3 días. En general el menor tiempo posible. La mayor parte de los pacientes con lumbalgia aguda no requieren reposo en cama. Sólo en casos de dolor intenso que empeora al estar de pie o con los movimientos puede hacerse reposo en cama 2 a 4 días (levantándose para alimentación e higiene).Un reposo prolongado es perjudicial. Produce desacondicionamiento físico (pérdida de fuerza muscular, resistencia, masa ósea, efectos negativos sobre el aparato cardiovascular…) y psicosocial (sensación de malestar y enfermedad grave, dependencia, depresión…).
Evitar trabajos con sobrecarga lumbar, mediante baja laboral si es preciso.
Analgésicos como paracetamol o aspirina a dosis bajas, o antiinflamatorios según la intensidad del dolor.
Estas medidas pueden completarse con relajantes musculares y calor local.
Una vez pasado el episodio agudo de dolor, es conveniente hacer ejercicios para mejorar la musculatura lumbar.
Se ofrecen muchos tratamientos que pueden proporcionar alivio temporal, pero que no han demostrado su eficacia en la curación definitiva ni en evitar las recaídas de la lumbalgia. De todas formas, cada paciente es diferente y debe encontrar los tratamientos que alivien mejor su problema.

En la fase subaguda y crónica:

Hay diferentes posibilidades terapéuticas:
Reposo: En los períodos de exacerbación se sigue la misma pauta que en el dolor agudo. En el resto de los casos el reposo en cama y la restricción de actividad están contraindicados.
Termoterapia (aplicación de calor). 
Superficial: calor local en su domicilio, infrarrojos.
Profunda: microonda, ultrasonido, onda corta.
Analgésico o AINE sólo si hay dolor, no pautado.
Relajante muscular sólo si hay contractura, preferentemente por la noche.
Electroterapia: TENS y otras corrientes analgésicas. 
Tracción lumbar.
Manipulaciones.
Infiltraciones con anestésicos locales y corticoides. 
Cinesiterapia: ejercicios de flexibilización de columna, fortalecimiento muscular (abdominales, músculos paravertebrales, musculatura de miembros inferiores) y corrección postural. 
Hidrocinesiterapia.
Ortesis lumbares semirrígidas (fajas lumbares) para uso durante el día o en el trabajo.
Escuela de espalda: sesiones teórico-prácticas donde se enseñan los cuidados y formas de protección ante el dolor lumbar con el fin de que el paciente se reincorpore lo antes posible a su actividad normal y prevenga futuros episodios.
Ergonomía. Adaptación del puesto de trabajo. 
La actividad física tiene un efecto beneficioso en el dolor subagudo y crónico. No hay datos que sugieran que la actividad física o la reincorporación precoz al trabajo tengan efectos negativos. Sólo es necesario evitar actividades que sobrecarguen excesivamente la columna.

Fuentes: http://www.dmedicina.com; http://www.elmundo.es/elmundosalud/; http://www.fisterra.com/salud

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